El rol de los medios de comunicación en la sostenibilidad de la democracia

  1. Los medios, en primer lugar, tienen un compromiso con la sociedad para la divulgación de los acontecimientos que le afectan, sin apego a colores políticos o intereses económicos.
  2. Los medios deben convertirse en facilitadores del diálogo, del entendimiento, del mejoramiento del proceso democrático por vía del conocimiento que transmiten al conjunto de la sociedad, a través de informaciones confiables y verídicas.
  3. Los medios son un puente entre los actos sociales y políticos, y cuando cambian su rol y se transforman en parte de los grupos en conflictos, sea por intereses políticos, económicos o religiosos, pierden su esencia y su credibilidad frente al consumidor de información avispado.
  4. La forma de sostener la democracia, de afianzarla y de hacerla más eficiente, creíble, perdurable y solucionadora de los problemas de la sociedad, es ejerciendo su papel crítico, sin apañamiento, del ejercicio de las instituciones de la democracia.
  5. Ningún medio subyugado, arrodillado o complaciente puede jugar ese papel. Pues no tiene a la sociedad como su punto de referencia, como su norte en la búsqueda y transmisión de informaciones. Sencillamente responde a intereses particulares que nada tienen que ver con la sociedad y sus necesidades.
  6. Si hablamos de medios en abstracto, hay que decir que el parque mediático de la República Dominicana ha perdido una parte de su vitalidad, y ha desvirtuado el concepto de libertad de expresión por libertinaje. Eso significa que se hace pensar que hay verdadera libertad para decir todo cuanto ocurre, y en verdad se calla un altísimo porcentaje de lo que debe decirse.
  7. Hay muchos ejemplos de esto, especialmente vinculados a lo que ocurrió en el sector financiero de la República Dominicana en los últimos años.
  8. Los bancos incursionaron en los medios y descubrieron su extraordinario potencial para influir en la política, en la economía y en la vida social. Sin embargo, el costo que ha tenido que pagar el país por esa incursión ha sido oneroso: se ha mermado la libertad de expresión y no se ha fortalecido la democracia con el ejercicio de los medios.
  9. Mientras el Gobierno pudo influir para hacer salir a directores de diarios, que ejercían un periodismo crítico, los banqueros desbancaban a la sociedad, y posteriormente a las autoridades financieras, para pagar su experimento.
  10. Hoy se debate el informe de la SIP sobre los medios en la República Dominicana. La SIP hace su crítica pero extrañamente olvida que los responsables del fracaso y del cierre de muchos medios fueron los propios banqueros que se aventuraron a empresas insostenibles, que ni siquiera en los próximo 20 años tenían posibilidad de pagar sus costos de inversión.
  11. El país carecía de diarios gratuitos y de pronto tuvimos cuatro, en un empeño desmedido por copar el àmbito de la influencia sobre la sociedad. Una economía pequeña como la nuestra se dio el lujo de sacar un diario financiero que ni siquiera economías como la mexicana pudieron sostener. O canales de Televisión incosteables para países más desarrollados que el nuestro.
  12. Ahora, el desafío que se presenta es fortalecer la democracia devolviendo la propiedad de los medios a los periodistas, o la dirección de los medios a periodistas que puedan reencausarlos hacia objetivos más acordes con las necesidades de la ciudadanía.
  13. El fortalecimiento de la democracia solo es posible si se respetan swus instituciones, incluyendo a los propios medios de comunicación. Y digo si los respetan refiriéndome al Gobierno y a los grupos privados que desean y apetecen medios, como ha ocurrido, para ponerlos a su servicio particular, para decidir lo que se publica y lo que no, para atajar burdamente informaciones, hacer favores y cobrarlos, como si se tratara de una mercancía que nada tiene que ver con la credibilidad que le da vida continuamente a la información.
  14. Si lo liberamos los medios de los grupos de intereses financieros, marcadamente sesgados en sus objetivos inmediatos y mediatos, no podremos fortalecer la democracia a través de ellos, y entonces habrá que crear nuevos medios, ser innovativos, y buscxar opciones más auténticas, democráticas, y genuinamente profesionales. Ese es el desafío.

15 de marzo, 2004

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