Entrevista: Juan Bolívar Diaz

Por: Carmen Imbert Brugal
REDACTORA HOY

Para el veterano periodista, Juan Bolívar Díaz, la prensa libre no existe. Treinta y cuatro años manejando información, viviendo entre noticias, secretos, fuentes “generalmente bien informadas”, represión y libertad, le permiten decir al Director de Prensa de Teleantillas que sin la intervención de los grandes capitales los medios sucumbirían. El otrora soñador, gestor del fallido proyecto autónomo El Nuevo Diario, admite que el hecho comporta ventajas y desventajas pero no cree que signifique una restricción a la libertad de expresión.

“ A mí me preocupa la concentración en la radio y en la televisión, porque las frecuencias son limitadas, son del Estado, en los periódicos no, porque son muchos y pertenecen a distintos grupos económicos”.

El muchacho que tuvo que trasladarse a México para completar sus estudios de periodismo porque su vida estaba en peligro y que se iniciara en Radio Comercial dirigiendo uno de los más populares noticiarios que registra la historia del periodismo radial dominicano hoy, en su madurez, asume que el romanticismo en el oficio fue superado.

“ Es como la pelota, se habla de una pelota romántica y de una profesional. Las luces permitieron que el juego se extendiera, que no se suspendiera porque llegaba la noche y se convirtió en un negocio y se impuso la competencia, con el periodismo pasó lo mismo. Después de la muerte de Trujillo se abrió la etapa libertaria, romántica, ganamos unos espacios tremendos y nos lo quisieron arrebatar y nos mataban y nos ponían bombas, pero seguíamos. Éramos gente de ideología firme, pero no marxista solamente, éramos libertarios, muchos veníamos del cristianismo pero defendíamos esos espacios como fieras.”

El tránsito de ese periodismo romántico al pragmático ¿provocó la pérdida de credibilidad en los medios de comunicación?

“No, no, los que han perdido credibilidad son muchos de los comunicadores.”

Desde que los grandes grupos financieros dominicanos se reparten la propiedad de los periódicos algunos sectores han expresado su aprensión ante el hecho. La entrevista pretende que Juan Bolívar desmienta o corrobore la preocupación. Explica los peligros y conveniencias del hecho, del mismo modo explica la relación de los diferentes gobiernos con la prensa y proclama que nunca ha aceptado un favor gubernamental y que el propietario del medio que dirige nunca le ha trazado pautas.

Vehemente, terco, soñador a veces, ama su oficio e intenta ejercerlo en el siglo XXI con los pies sobre la tierra, sin pretender abjurar de los principios que determinan su vida.

“ Pepín Corripio sabía quien yo era cuando me buscó para trabajar en Teleantillas. Mi pensamiento no está controlado ni lo ha estado nunca, pero tampoco el de las personas que han trabajado conmigo. Mi amigo Pedro Caba teoriza mucho sobre el influjo de los grupos económicos en los medios informativos y yo le digo a Pedro Caba que eso es relativo, le digo: Caba, tu trabajaste conmigo muchos años ¿alguna vez te llamó Pepín para decirte lo que tenías que decir? Nunca –me dice-. Pero tampoco me viste a mí recibiendo esa llamada ¿verdad?. Pepín tiene un respeto por encima del promedio, pero yo lo he respetado, tampoco voy a usar su medio para irrespetarlo. “

LA PRENSA LIBRE NO EXISTE

Es fácil decirlo, más difícil asumir el concepto y sus limitaciones. La prensa libre ha sido un deseo occidental con tropiezos y fracasos. Juan Bolívar refiere el caso de El Nuevo Diario como un intento de periódico libre y de propiedad colectiva. Hoy –afirma- no es posible realizar un proyecto similar.

“ Prensa Libre era un periódico que hacía Bonillita, es un nombre muy común para un periódico en cualquier parte del mundo. Prensa libre no hay ninguna en ninguna parte en el sentido estricto de la palabra y cada día parece que será menos libre porque depende más del capital, porque todo se ha encarecido, porque cada día se requiere más dinero para producir un periódico. Por eso es que los grandes grupos financieros, de todas partes del mundo, tienen la posesión de los medios de comunicación, sobre todo de la radio y de la televisión porque ahora hay que hacer una erogación continua de recursos. El mercadeo es más complejo y en esta época eso implica una inversión sistemática, por eso están desapareciendo los pequeños periódicos, aquí están en proceso de desaparición. En el país hay más de un centenar de empresas de telecable, en el Ingenio Consuelo, de donde yo vengo, que es una población tan pobre, hay una empresa de telecable y en la frontera también y el día que tenga que cobrar de verdad a esas empresas desaparecerán y pasarán a ser concentradas.”

“ Yo quise hacer un intento de prensa libre pero quería ser tan perfecto que no funcionó, en El Nuevo Diario sólo se podían invertir $20,000, todos la misma suma, al segundo año la empresa entró en declive. No tuvimos capital ni equipo suficiente. Comenzamos con $20,000 y yo no sé qué se puede hacer hoy con esa suma, ni una pieza de una antena cuesta eso.”

LA PLURALIDAD ES BUENA, PERO…

La preocupación provocada por la intervención de los grupos financieros en la propiedad de los medios de comunicación es compensada por la diversidad de medios que existen en la República Dominicana. La época del monopolio de la noticia entre El Caribe y EL Listín Diario ha sido superada con creces.

“ La pluralidad es muy buena por cuanto se multiplican los canales y se hacen más difíciles los controles. Cuando eran dos canales de televisión era más difícil que tu o yo entráramos a uno, lo mismo pasa con los periódicos, mientras más hay, hay más posibilidades de escribir y publicar.”

“ Las emisoras de radio aquí tienen que hacer programas interactivos para llenar sus espacios, todavía se rentan espacios porque hay muchos canales de televisión. Lo que sí es grave es la concentración, pero es grave en la medida que se entienda que los medios están ahí para defender sus intereses. Aquí no se publica quién es el dueño de una emisora o de un periódico y eso es importante. Pero lo que a mí me preocupa es la radio y la televisión porque la posibilidad de hacer periódicos es infinita pero las frecuencias son limitadas, eso es propiedad pública.”

“ Mira, el Estado debe preocuparse con lo que está ocurriendo en los medios electrónicos, esa situación sí me preocupa. Ahora bien, yo no tengo preocupación con lo que está ocurriendo en los periódicos, claro, yo creo que soy un privilegiado y sé que como yo hay muchos. A mí me hace poco daño la concentración pero creo que es dañina para la nueva generación de periodistas que está limitada, desde que entra a un medio. Yo digo que Teleantillas es una de las empresas que es ejemplo de pluralidad, hasta hoy, pero no te puedo garantizar lo que será en el futuro.”

¿Crees que la publicidad determina la opinión?

“ Yo no diría que la determina pero influye, porque esa es la fuente de sustentación de los medios, quien pone la plata pone las condiciones, aunque no te lo digan. ¿De dónde viene la independencia de la mujer ahora? De su trabajo, de que se gana la vida y no depende del marido. A mí no me han puesto nunca condiciones y aunque quisieran no pueden y si yo quisiera corromperme mañana no podría ni encontraría la manera.”

El poder de la publicidad privada es mayor que el de la oficial?

“ Mi experiencia es que el gobierno no paga. En Jornada Extra yo tengo anuncios de los gobiernos que son perdidos, del anterior gobierno y también de este. LA CDE en el pasado gobierno y Obras Públicas me deben, ahí están las deudas y en este todavía Bienes Nacionales no nos paga publicidad del 2000. Para mí es muy difícil cobrarlos porque lo que ellos quieren es que tu vayas a cobrarle y eso ya es otra cosa.”

EL AÑO 78 Y LA PRENSA

El productor de Jornada Extra -programa semanal que se transmite a través del canal 2 – considera que el abandono de la prensa romántica ocurrió después del triunfo del Partido Revolucionario Dominicano –PRD- en el año 78. A partir de entonces la historia del periodismo dominicano es diferente.

“ El ascenso del PRD le hizo mucho daño a los periodistas, los decantó, ya no era corromperse si se trabajaba en el gobierno porque no se trataba del régimen de Balaguer que perseguía, que era un régimen dictatorial, no parecido a la tiranía, pero hubo períodos en que ni Juan Bosch ni Peña Gómez ni Casimiro Castro podían hablar por radio ni por televisión.”

“ Ahora mucha gente quiere olvidar ese tiempo, pero lo que pasó está ahí. Entonces llega el PRD y democratiza la sociedad. Comienza el avance de la democracia en la República Dominicana, se termina la persecución política, el exilio, los asesinatos selectivos y se permite la organización sindical, la libertad de tránsito. La situación democrática creada por el PRD legitimó cualquier cosa y ya no se entendía como venderse al enemigo colaborar con el gobierno.”

“ Muchos periodistas estaban comprometidos con ese proceso y desde el gobierno comenzaron a sacar a los periodistas de los medios para acomodarlos en posiciones gubernamentales y cambiaron su nivel de vida. A partir del 78 se tendió un puente y pasar del periodismo a una posición gubernamental era muy fácil. Se acabó la etapa romántica, pasamos a la profesional.”
“ En los años 70, cuando hacíamos la Historia de La Noticia, por Radio Comercial, creo que Brea Peña me pagaba $25 más por el programa dominical, pero si no me hubiera dado ese dinero nosotros lo hubiéramos hecho gratis”

Los gobiernos subsiguientes ¿continuaron la práctica que dices inició el gobierno del PRD?.

“ Claro que sí. En el gobierno del PLD un periodista pasó a ganar $20 y $30,000 y en los periódicos ganaban $5000 y había muchas maneras de favorecerlos.”

¿No apruebas la participación de los periodistas en el gobierno?

“ Es que se convierten en activistas políticos. El poder tiene exigencias muy grandes y los que van al poder se asimilan al partido, no necesariamente los periodistas. Desde que comienzan a trabajar, comienzan a pensar y actuar como politiqueros. Cuando dejan el poder recuperan la razón. Yo he acuñado una frase que explica eso: No hay político más razonable que el político fuera del gobierno”.(FIN 1de 2)

Marzo, 2002

Publicado en